
El GPU Mali 400 del Samsung Galaxy S III es, hasta el momento, el abanderado de ARM, pero se avecina toda una avalancha de chips dispuesto a destronarlo. La compañía ha anunciado la llegada de otro trío de ases a sus filas para finales de año: el quad-core T624 y las versiones T628 y T678 de hasta 8 núcleos.
Su principal reclamo frente al resto de la familia es que presumen de un rendimiento mejorado hasta un 50 por ciento y mantienen el consumo a raya. Entre otras cosas, el fabricante promete ser capaz de proporcionar una experiencia de juego similar a la que podríamos esperar en un consola, vídeos a 4 u 8K y hasta 60 FPS en todo aquel teléfono, tablet o smart TV que se le ponga por delante.
