
La gente de DisplayMate ha querido enfrentar hasta tres pantallas AMOLED y juntaron el Galaxy SIII y el SII para conocer de cerca la evolución de la tecnología AMOLED en la firma coreana.
Así, el gamut de colores se mantiene en el 138% del standard sRGB en todas las pantallas y es el culpable de que las imágenes aparezcan sobresaturadas. En lo que respecta a la temperatura del color, DisplayMate revela que aunque Samsung tiende hacia un blanco más natural, con el Galaxy SIII alcanzando los 7.900 K, todavía queda lejos de los ideales 6.500 K.
Y lo creas o no, hay un terreno en el que se sugiere que las cosas han empeorado: el reflejo de la luz. El asunto es más o menos menor, puesto que el SIII cuenta con un 5% de reflejo, pero supone un incremento sobre las versiones anteriores y sigue siendo uno de los reflejos más bajos de la industria.