Philips también tiene un par de All In One basados en Android

Philips también tiene un par de All In One basados en Android

Siguiendo la moda de los agregar la palabra smart a cualquier dispositivo en el que se pueda añadir Android, en Philips han creado un nuevo concepto: Smart All In One, o lo que es lo mismo, un monitor de toda la vida que también funciona como PC Android.

Es la historia de nunca acabar: Android está robando más y más mercado a Microsoft, no solo desde el frente smartphone/tablet, sino que muchos fabricantes, especialmente asiáticos, no tienen miramientos en lanzar sus propias apuestas para el segmento desktop basadas en el sistema operativo para terminales móviles de la gran G.

La estrategia debe estar dando fantásticos resultados en países como Taiwan y China (eso o el declive de Windows está resultando más doloroso de lo que los fabricantes pueden tolerar), porque cada vez son más las empresas que se atreven a desarrollar su propio hardware y presentar al mercado PCs que utilizan Android en lugar de sistemas operativos más convencionales.
Una idea demasiado forzada y que poco puede ofrecer respecto a lo que ya hay en el mercado.
Ahora es Philips quien se atreve con un par de All In Ones, concretamente los modelos S221C4AFD y S231C4AFD, de 21,5 pulgadas y 23 pulgadas respectivamente. Salvo por el tamaño de las pantallas, pocas diferencias vamos a encontrar en las entrañas de los nuevos ordenadores de Philips. El procesador es un Tegra 3, más precisamente el modelo Nvidia Tegra T33 con frecuencia de reloj de 1,6GHz, 2 GB de RAM DDR3 y 8 GB de almacenamiento interno que pueden ser complementados con el uso de memorias externas de hasta 32 GB.

La idea de Philips va un poco más allá de lo que podemos ver en la mayoría de ordenadores de este tipo, y es que a la empresa le gusta verlo más como un monitor smart que como un ordenador. Marketing aparte, la verdad es que si te parece que Android no es suficiente para tus necesidades de escritorio, estos Smart All In One, como los ha llamado su creador, funcionan también como monitores tradicionales con entradas VGA y HDMI.

Lamentablemente, en lo que Philips ha fallado rotundamente es en el precio. Y es que si bien sus Smart All In One puedan parecer atractivos, perdemos todo el interés al saber que se ofrecen por 439 y 469 euros, un precio por el que se pueden adquirir alternativas mucho más completas.