Google presiona a políticos para que no se prohíba conducir con Google Glass

Google Glass

Varios estados de EEUU están valorando restringir el uso de las Google Glass al volante por los evidentes peligros que acarrean. Para evitarlo, Google está ejerciendo fuertes presiones como lobby y así cambiar el parecer de estas administraciones.

Se llama Cecilia Abadie y fue la primera persona multada por conducir con las Google Glass puestas. En una entrevista exclusiva con Santi Araujo, esta uruguaya residente en Estados Unidos nos contaba que el policía que le había impuesto la multa por “manejar con un monitor visible para el conductor”.

En mi opinión, el uso de este tipo de dispositivos debería estar prohibido cuando estemos al volante por los problemas relacionados con la distracción que podrían acarrearnos. Eso piensan también autoridades de los estados de Illinois, Delaware y Missouri, que valoran actualmente restringir el uso de las Google Glass mientras conduzcamos.

Su decisión tiene claras motivaciones públicas: evitar accidentes de tráfico por distracciones tontas al volante. Si estamos más pendientes de las notificaciones que nos llegan a través de las Google Glass, es bastante probable que podamos ocasionar problemas en la carretera, con riesgos graves de provocar heridos o fallecidos.Usar Google Glass puede provocar distracciones peligrosas al volante

Esta prohibición afectaría de forma directa a Google, que trata de evitar a toda costa que se restrinja el uso de las Google Glass mientras conducimos. Una información publicada por Reuters advierte de las fuertes presiones que los de Mountain View estarían ejerciendo sobre los políticos de estos estados norteamericanos.

Parece que su posición como lobby y los intereses asociados a las Google Glass pesan más que garantizar una conducción segura al volante. Aunque la prohibición está siendo considerada por al menos ocho estados, Reuters solo ha podido confirmar las presiones en tres de estas regiones.

Otras zonas que ya han introducido estas restricciones en su legislación, como Nueva York, Maryland y Virginia Occidental, han confirmado que no han recibido presiones de Google para dar marcha atrás en su decisión administrativa. Las informaciones de Reuters, sin embargo, son bastante preocupantes e inexcusables para una compañía que pretende que Google Glass mejoren y faciliten nuestra vida diaria.