Las Empresas Peruanas Más Globalizadas dos mil catorce

Lima.- Telefónica inauguró el día de hoy la Academia Wayra Perú, el primer espacio para facilitar la creación de empresas relacionadas con las TICs en nuestro país. Las compañías de subsistencia siempre y en todo momento van a preferir sostenerse en su circuito de actividades a costo cero, hasta el momento en que no replateen otra modalidad de negocio de tipo asociativo que estén en condiciones de someterse a los costos de la formalidad.Probablemente lo hagan cuando perciban los beneficios emprendedores de la formalidad y estén en condiciones de administración y financieras empresariales de aprovechar las potencialidades de la formalización, por lo que valdrá el sacrificio de renunciar a estos privilegios autoimpuestos.

Paradójicamente, las altas trabas burocráticas provenientes del Estado no detienen a las empresas pero reducidas incapaces de generar rentabilidades interesantes, estas ingresan al mercado fácticamente sin mucho que perder y poco que ganar, sino más emprendedores bien detienen justamente a las que se encuentran en mejores condiciones para producir puestos de trabajo y riqueza, las que tienen un mayor capital por invertir, que prefieren no exponerlo al actuar a espaldas de la ley.

El efecto de la burocracia y barreras de entrada va a tener su impacto mas perjudicial y perverso en este campo de empresas, provocando un daño y restricción a aquellas empresas con potencial competitivo, con lo emprendedores que cualquier política de simplificación administrativa y de promoción a la formalización debe estar orientada eminentemente a este campo.

Con mis estudios en administración de empresas he podido estimar que para un empresario y administrador las obligaciones legales no son de las primeras cosas a evaluar, ciertos dirían que son de las últimas cosas, lo primero que se examina desde entonces son las condiciones comerciales del negocio: si hay una necesidad importante que satisfacer, el tamaño potencial del mercado, la predisposición a pagar etc etcétera

Es decir, si una empresa no está concebida y es capaz de conseguir las rentabilidades que cubran las expectativas de los empresarios y no es capaz de crear valor, es sólo un cascarón sin ningún género de aporte, los empresarios están destrozando valor con esa actividad en vez de crear valor, más les convendría dedicarse a otra actividad.

Esto no supone que el Estado abdique de su función formalizadora, recaudadora y de orden urbanístico, pero si que replantee la estrategia, sintonizando con la realidad económica, que supone primero asumir que la generación de riqueza no proviene del Estado, sino más bien del campo empresarial, y segundo, que el Estado debe entender que los micro empresarios tienen claro que su objetivo primordial es producir riqueza, por lo menos sobrevivir y no formalizarse.

A la luz de lo dicho estimamos que los retos de las políticas públicas promotoras de la competitividad empresarial están en diseñar una estrategia articulada que contemple la formalización, pero singularmente el fortalecimiento de las capacidades financieras y gerenciales de las compañías amoldando la estrategia a la realidad social y empresarial de cada tipo de empresa, que como vimos difieren enormemente entre sí.